El entierro del querido actor cómico Manolo Rojas, realizado el domingo 29 de marzo en Huachipa, estuvo marcado por escenas de profundo dolor. Uno de los más afectados fue José Luis Cachay Ramos, conocido como «Cachay», quien rompió en llanto al recordar el vínculo casi fraternal que lo unía al fallecido artista.
Cachay reveló que su amistad con Rojas nació en Nazca y trascendió los escenarios, llegando a compartir el mismo hogar. «Era como mi hermano menor. Ha vivido en mi casa, mi madre lo criaba como a un hijo», declaró el cómico ambulante visiblemente conmovido. Asimismo, destacó la nobleza de Manolo, señalando que su partida física, ocurrida el pasado 27 de marzo, ha dejado un vacío irreparable en el ámbito artístico peruano.
Relato de los últimos instantes
Manuel Rojas, hijo del comediante, brindó detalles sobre las circunstancias exactas del fallecimiento de su padre en una transmisión para el programa El Reventonazo de la Chola:
- Lugar y síntomas: El deceso ocurrió en la puerta de su vivienda en el distrito de La Victoria. Pocas horas antes, Manolo presentó sudoración excesiva y un fuerte dolor de cabeza.
- El desenlace: Mientras la familia esperaba un taxi para trasladarlo de emergencia a una clínica, el actor se desplomó antes de poder subir al vehículo.
- Intervención: Pese a la llegada de agentes policiales y dos unidades de bomberos, se confirmó que el artista ya no presentaba signos vitales y no fue posible realizar maniobras de reanimación.
Legado y reflexiones médicas
La sorpresiva muerte de Manolo Rojas a los 63 años ha puesto en debate la importancia de la salud cardiovascular. El cardiólogo que atendió el caso indicó que el infarto fue inesperado, sugiriendo que este suceso debe servir como una reflexión sobre el chequeo preventivo.
Mientras tanto, el público y la clase artística continúan rindiendo homenaje a quien fuera una de las figuras más polifacéticas de la televisión, destacando no solo su labor en la comedia, sino también su faceta como compositor y mentor de nuevos talentos.


