En una entrevista exclusiva, el escritor y periodista Jaime Bayly presentó su más reciente novela, Los golpistas (2026), una obra que disecciona el fallido golpe de Estado contra Hugo Chávez en abril de 2002. Bayly aprovecha el lanzamiento para reflexionar sobre su reconciliación con el pasado, su relación con Mario Vargas Llosa y su desencanto con la clase política peruana.
«Los golpistas»: Entre la historia y el esperpento
La novela narra los tres días de abril de 2002 en los que Chávez fue capturado y posteriormente devuelto al poder. Bayly describe este evento como una situación «risible y humorística» debido a la improvisación de los militares conjurados.
- Humanización de Chávez: El autor optó por no «demonizar» a los protagonistas (Chávez y Fidel Castro), sino por humanizarlos para entender sus motivaciones y traumas, como el maltrato infantil que sufrió Chávez.
- Fidel Castro como estratega: La obra destaca cómo Castro guio a Chávez para abandonar los golpes militares y optar por la vía electoral para «seducir al pueblo».
- García Márquez y el poder: Bayly incluye al Nobel colombiano, señalando que su fascinación por figuras como Fidel no era por el cargo político, sino por el deseo de ser parte de la gran historia.
Evolución literaria: Del yo a los otros
Bayly explica que su giro narrativo —de lo autorreferencial a la novela histórica de ficción— se debe a que finalmente ha encontrado la paz personal.
«Ahora que mis días son, en promedio, bastante felices, encuentro que de ellos no podría salir literatura. La felicidad riñe con el arte. Por eso ahora busco el arte en otras vidas».
Asimismo, recordó con gratitud a Mario Vargas Llosa, quien fue su mentor en los años 90 y cuya novela Conversación en la Catedral lo marcó profundamente por el tratamiento de la relación padre-hijo y la identidad.
Visión crítica del Perú y la región
Sobre la coyuntura actual, el autor se muestra escéptico y distante:
- Decepción política: Afirma que no volverá a votar ni a apoyar candidatos, pues considera que los políticos peruanos de todo espectro siempre terminan avergonzando a sus votantes.
- Situación electoral: Comentó que el Perú es «impredecible» y que figuras cuestionadas como el presidente José Jerí o candidatos con baja intención de voto pueden cambiar el panorama drásticamente hacia la segunda vuelta.
- Narcótico del poder: Para Bayly, el poder es una droga adictiva que afecta tanto a figuras de izquierda (Chávez, Castro) como de derecha (Trump), quienes se vuelven incapaces de abandonar el mando por narcisismo.
Consejo para el periodismo joven
Para Bayly, el buen periodista debe habitar siempre en la oposición al poder de turno y no temer al desempleo. «Un periodista que tiene miedo a quedar desempleado está cojo, lisiado», sentenció, subrayando la importancia de la lectura constante para no caer en el simple chismorreo.
Nota: Jaime Bayly reside actualmente en Miami y conduce su programa de televisión, mientras continúa su prolífica carrera literaria con obras que mezclan la realidad política latinoamericana con la sátira.


