El reciente ataque armado contra una unidad de transporte público en el Callao ha generado un clima de inseguridad y temor entre los pasajeros que transitan diariamente por la avenida Argentina. El incidente, ocurrido en la cuadra 39, ha provocado no solo preocupación por la integridad física de los ciudadanos, sino también alteraciones en el servicio de transporte local.
Detalles del atentado
El jueves pasado, un adolescente de 16 años realizó cinco disparos contra una combi de la empresa Perla Argentina. Como consecuencia del ataque, resultaron heridos:
- Luis Samamé (cobrador): Herida de bala en la mano derecha.
- Miguel Cuno Choquepata (conductor, 69 años): Contusiones leves por esquirlas.
Ambas víctimas fueron atendidas en el Hospital Alberto Barton y ya han sido dadas de alta. El agresor fue capturado en flagrancia por agentes del escuadrón Cobra de la Policía Nacional y trasladado a la Depincri de Bellavista.
Impacto en la población y el servicio
Los testimonios recogidos en la zona reflejan una situación crítica para los usuarios:
- Temor generalizado: Familiares de los pasajeros expresaron su angustia ante la posibilidad de que sus seres queridos sean víctimas colaterales de los proyectiles durante sus trayectos laborales.
- Reducción de rutas y horarios: Ante las constantes amenazas de extorsión, muchos conductores han optado por cambiar sus recorridos o dejar de circular a partir de ciertas horas de la noche para evitar ser seguidos por motocicletas.
- Dificultad de movilidad: La falta de unidades operativas obliga a los ciudadanos a buscar rutas alternativas, como la Panamericana Norte, extendiendo sus tiempos de viaje y exponiéndose a zonas menos vigiladas.
Demandas a las autoridades
A pesar de la presencia intermitente de la Policía Nacional en algunos tramos de la avenida Argentina, los ciudadanos denuncian que el resguardo no es constante. Los usuarios y comerciantes locales exigen acciones concretas y permanentes por parte de las autoridades para frenar el avance de las bandas de extorsionadores que mantienen bajo amenaza tanto a transportistas como a la población civil.


