La leishmaniasis visceral, conocida en África Oriental como Kala-azar, es una de las enfermedades parasitarias más mortales del mundo, superada solo por la malaria. En las regiones fronterizas entre Kenia y Uganda, la lucha contra este flagelo tiene un rostro humano: Andrew Ochieng, un sobreviviente que hoy dedica su vida a salvar a otros de la misma agonía que él padeció a los 12 años.
A continuación, se presenta un informe detallado sobre esta enfermedad olvidada y los esfuerzos por erradicarla:
1. ¿Qué es la Leishmaniasis Visceral?
Es una enfermedad causada por un parásito que ataca los órganos internos, especialmente el bazo y el hígado. Sin tratamiento, tiene una tasa de mortalidad del 95%.
- Transmisión: Se propaga mediante la picadura del flebótomo (mosca de la arena), que suele anidar en hormigueros y suelos sin cementar.
- Población vulnerable: Afecta a los «más pobres entre los pobres». El 50% de los casos mundiales en 2022 se dieron en menores de 15 años.
- Síntomas: Fiebre prolongada, pérdida de peso, anemia e inflamación severa del bazo (hepatoesplenomegalia).
2. El Desafío del Tratamiento
Históricamente, el tratamiento para el Kala-azar ha sido descrito como «tóxico y doloroso», comparable a una quimioterapia.
- Régimen tradicional: Consiste en hasta 34 inyecciones (dos al día durante 17 días) de medicamentos como el estibogluconato de sodio (SSG), que pueden causar daños secundarios en el corazón, hígado y páncreas.
- Nuevas esperanzas: La Iniciativa de Medicamentos para Enfermedades Olvidadas (DNDi) ha probado combinaciones menos agresivas, como la miltefosina (vía oral) con paromomicina, logrando una eficacia superior al 91% en ensayos clínicos.
3. Las Tres Formas de la Leishmaniasis
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la enfermedad se manifiesta de distintas maneras dependiendo de la región:
| Forma | Características principales | Regiones con mayor incidencia |
| Visceral | Ataca órganos internos; es la más mortal. | África Oriental, India y Brasil. |
| Cutánea | Causa lesiones y cicatrices de por vida. | Américas, Mediterráneo y Medio Oriente. |
| Mucocutánea | Destruye membranas de nariz, boca y garganta. | Bolivia, Brasil, Perú y Etiopía. |
La Labor de Andrew Ochieng: Un «Detective» de la Salud
Ochieng recorre hasta 16 aldeas al mes en su motocicleta, armado con kits de prueba rápida. Su trabajo es vital porque las comunidades suelen recurrir primero a curanderos tradicionales que realizan cortes en la piel o usan estiércol, prácticas que no curan el parásito y dejan cicatrices permanentes.
Al detectar casos a tiempo y trasladarlos al Hospital Amudat, Andrew rompe el ciclo de desinformación y muerte en una región donde la pobreza y el cambio climático facilitan la reproducción del mosquito transmisor.
Nota Informativa: El caso de Bangladesh sirve como modelo de esperanza; allí, la identificación rápida y el acceso fácil al tratamiento han permitido casi eliminar la enfermedad, demostrando que con voluntad política y recursos, la erradicación es posible.


